sábado, 18 de febrero de 2012

¿Qué paso anoche?

Me levanto con la cabeza dándome vueltas. Pienso 'mierda, me enamoré de nuevo'. Pero no, era resaca. Me paro. Duele la panza, duele mucho. Camino hasta el espejo y me miro y claramente la cosa que me devuelve la mirada desde el espejo no era yo. Pelo despeinado en un rodete, ojos rojos, boca seca y pálida como la puta madre. Uh, era yo. Intento acordarme qué carajo pasó anoche y no puedo. Tengo un par de flashes. Una quebrando, una en una esquina con el novio, otra llorando. ¿Y yo? ¿Que pasó anoche? Me acuerdo que me puse el vestido que a él le gusta porque tenía una esperanza de cruzarmelo. Ah, me acuerdo que lo vi en un rincón, con otra. Mierda, me acuerdo que lo vi en un rincón con otra, y la que estaba llorando era yo. ¿Qué es ese olor a vómito? Me miro la ropa y era una mancha en mi vestido. ¿Había quebrado? Sí, me acuerdo que quebré de tanto llorar, y de tanto vodka, por supuesto. Hijo de puta, hubieras esperado que me vaya. Agarro el celular, voy directo a mensajes enviados: cinco, todos a él: PustIO, Hoijoo tde pytaaa, moritede!!!!, tj amoo, dnde stas?. Mierda. Me examino de nuevo en el espejo. ¿Eso es un chupón? ¿Había estado con otro? No, había estado con él, yo me acuerdo. Vino solito a pedirme perdón y yo había estado orgullosa de mí, de que el sintiera la necesidad de venir. Pero, ¿como podía estar orgullosa? Estaba toda sucia, quebrada, despeinada, fea y con olor a vómito. Era patética. Me acuerdo que se había cambiado el perfume. Era raro, pero claramente me gustaba, y sí... si venía todo meado y cagado por un perro también me gustaba. Me acuerdo que le lloraba mucho, pero que él me decía que la otra no significaba nada, que la importante era yo. ¿Qué pasó anoche? Fue una noche más, igual a todas, siendo yo un desastre de mina. Pero que bien la paso. Ahora, la pregunta...¿y mis amigas?

lunes, 23 de enero de 2012

Su mayor virtud

Él era un amor. De verdad, cuando lo veías él te miraba, te sonreía y tenías que suspirar, sí o sí. La cosa era que no sabías si era realmente así o era todo una fantasía. ¿Realmente era quien yo creía que era o yo me estaba haciendo toda una historia? Te entraban estas dudas pero sin embargo él venía y con una de sus frases trilladas y perfectas te tenía nuevamente a sus pies. Lograba que le pierdas el miedo al propio miedo, hacía que ames lo que más odiabas y sabía hacerte amarlo. Esa era su mayor virtud: sabía lo que quería, sabía como lo quería y sabía hacer que vos hagas lo que más le gustaba. Cuando se iba sentías un vacío existencial. Yo luchaba contra todas las objeciones que se me formaban, pero el volvía, y me volvía a robar mil besos. Hoy, como cada mañana, tarde y noche te vuelvo a pensar. Solo pensarte hace que mi mente entre en un candombe constante. Pero estás conmigo, yo te tengo y sos solo para mí. ¿Sos solo para mí? ¿Me permitís tener mis dudas? Yo sabía que él era un amor. Pero, para mi mal corazón era lo único que sabía. Lo malo era que todo lo demás no valía. Que no vale.