viernes, 8 de octubre de 2010
Crónicas de dos semanas
jueves, 23 de septiembre de 2010
Expectativas
lunes, 19 de julio de 2010
Que noche teté
Siempre dije que la casa de Luca es genial. Va mas allá de que este buenísima y sea re linda y de que su mamá sea la mejor de todas las madres. Es que en la casa de Luca siempre, pero siempre la vas a pasar bien. Sean las dos de la tarde o las dos de la mañana, la pasas bien. La pasas bien estando re en pedo, sobria o indispuesta. La pasas bien si somos dieciséis o si somos cinco. La cuestión, es que ayer fui a la casa de Luca y como siempre la pasé genial. Éramos pocos: Iñaki, Anton, Luca, Cande, Simón (un amigo de Iñaki, que después especificaré) y yo. Lo malo era que yo no podía tomar NADA porque me pasaban a buscar a las doce y mis viejos no saben que yo tomo. Soy pequeña aún. Pero como soy una pelotuda bárbara tomé un poquito y ese poquito me pegó un poquito. Claro, si Luca me da gancia con ginebra, cerveza y juguito tang como para que no me pegue. Tomamos re poco de eso con Luca y terminamos diciendonos que nos queremos mucho y que somos los mejores respectivamente y que nos vamos a extrañar. La cuestión es que estaba pasada de rosca. Si, tengo MUY poca tolerancia al alcohol. Me puse muy alegremente a hablar con Simón y Luca. Después, un poquito mareada le dije a Luca que me había enamorado de Simón. Y también se lo dije a Iñaki...Si, estaba loca. Y me sentí muy bien cuando terminé chapando muy sacadamente con este chico contra la mesada de Luca, en una silla de Luca, contra la parrilla de Luca, al lado de Luca y en todos los lugares que se te ocurran. Qué noche teté.