Para ordenar hay que desordenar. Bueno, yo para ordenar mi pieza, limpiarla y hasta ordenar el "cajón de las cosas" (o sea, el cajón que tiene solo lo que no tenés idea de quién es, donde va o simplemente qué es) desordené todo el estudio. TODO. Me di cuenta de que tengo demasiadas cosas que no uso y muchísimos adornos (souvenirs y esas cosas) que serán muy lindos, pero me molestan mucho porque lo único que hacen es ocupar espacio en la estantería y llenarse de polvo, pero encima son tan rebuscados que tienen grietas pequeñas imposibles de limpiar. Será que no me gustan los souvenirs que cuando era chiquita siempre hacía de souvenirs golosinas o cosas así. Y me di cuenta de que mi habitación es tan de nena. Pero me encanta.
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sábado, 4 de diciembre de 2010
viernes, 3 de diciembre de 2010
Querer y querer
Quiero salir. Quiero divertirme. Quiero dejar de estudiar. Bueno, en realidad quiero no tener que pensar en que tengo que empezar a estudiar. ¿Ya dije que quería salir? Bueno, quiero salir. Quiero ir a la playa, quiero ir a la casa de la gente sin poner la escusa de particular. Quiero vivir la vida. Quiero que pase el PUTO 15 de diciembre, rendir todas las mierdas que tengo que rendir y ser feliz.
martes, 30 de noviembre de 2010
Fucsia
La de rosa, ¿no me ves?. Derecho, derecho. No. Más a la izquierda. ¿Cómo que no me encontrás? Rosa fuerte. Fucsia. Sí, esa. ¿No me ves? Soy la de rosa, la que rompe con la monotonía de esta gente tan acromática. Escuchame, seguime, mirame. Soy esa, mirada cálida, sonrisa perpetua. Solo esa. ¿Todavía no me encontraste? No soy muy alta, pero no necesito serlo para estar a tu altura. Fijate, prestá atención: ojos marrones y normales, pero dicen más que otros. ¿Todavía no me viste? Estás distraído. No, esa no soy. Esa se nota a leguas que no te piensa como te pienso yo. Uñas comidas, manos desprolijas. ¿Serán los nervios que vos me provocas? Escuchame, yo te escucho. Voz tomada, por gritarte a los cuatro vientos lo mucho que te quiero. ¿Con esa me confundís? Te dije que soy la de fucsia. Pero yo no soy como esa. Mirame bien. Ella te dejó, yo no te dejaría ni por todo el oro del mundo. Mirá más allá del lugar y la gente. Mirame a mí, sentime y quereme. ¿Cómo puede ser que no me veas? Al costadito, derecho. Cuanta diferencia,¿no amor?. Yo te encuentro hasta en el medio de una monocromía siendo vos el color principal. Pero se ve que yo no soy tu color principal. Yo no soy tu rosa en el medio de un rosal, mientras que vos si lo sos.
sábado, 27 de noviembre de 2010
La reina de los dedos
Ayudé a quebrar a 3 amigos (estando yo en pedo) y quebré yo misma (2 o 3 veces). Qué descontrol.
jueves, 4 de noviembre de 2010
La revolución de la consciencia
Yo creo que los pequeños proyectos de una persona son el condimento perfecto para una vida plena. No hay nada más genial que focalizar tu energía en algo y no aflojar hasta que lo terminás. Tengo varios proyectos en este momento, bastante insignificantes pero que realmente requieren de toda mi concentración y energía. Mi primer proyecto es dejar de fumar. Voy bien, hace 3 días que no fumo y mis amigos siguen fumando. Punto para Fede. Mi segundo proyecto, es ponerme media pila con el colegio. Me está costando horrores, pero lo estoy sobrellevando. Mi último proyecto, pero no por eso menos importante es producir macramé y ponerme las pilas con eso. El macramé es mi terapia, amo estar horas y horas haciendo pulseras. Estoy demasiado rara últimamente, estoy como más consciente de lo bueno y de lo malo por así decirlo, se debe bastante a las cosas que estoy leyendo (la revolución de la consciencia me encantó, fue la que me motivó a dejar de fumar). Me siento, no por nada en especial, más madura. Pero esto tiene lados negativos, porque veo a toda la gente como si fuera flor de pelotuda. Ya veré como hacer, y como adaptarme. Por ahora estoy en una etapa de transición donde no quiero dejarme llevar por nada y ser yo misma, y no quiero que nada de lo que la sociedad considera malo se interponga conmigo, porque aún me siento débil y se que voy a ceder a la tentación.
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