jueves, 21 de octubre de 2010

Cable a tierra, por favor

Hoy es uno de esos días en los que la gente se pone a reflexionar. Bueno, la gente me suena a manada así que recapitulo: hoy es uno de esos días donde me pongo a pensar. Me puse a escarbar un poquito en lo más profundo de mí para ver que me pasa, y que pasa por mi cabeza. No es que soy una persona interesante, al contrario. Soy una adolescente más, con todo lo que esto implica. Soy caprichosa, histérica y compulsiva. Estoy enamorada de un flaco que, como a toda adolescente, no le da bola. Sí, enamorada. Ja. Tenés dieciséis años, por favor Fede, pensá un poquito. Soy de esas que se cree que se las sabe todas pero que no entiende nada. Pero soy lo que puedo ser. Soy lo que me sale ser. Lo único que sé que me gusta de mi, es saber que sé lo que soy. Pero creo que todo adolescente tiene su cable a tierra. Te diría que son mis viejos, pero mi vieja es una adolescente más y mi viejo tiene menos presencia que Carlitos, así que no. Mi cable a tierra son mis amigos. Estar en el pasto tirada con ellos, me llena de alegría. Más cuando se te acerca una que no tiene nada que ver y dice: miren, el cuarteto inseparable. Gracias Manu, me hiciste reflexionar tanto acerca de esto. Seré una adolescente absurda más, pero lo soy con orgullo. Llevo escrito en la frente "cuidado, adolescente pelotuda", pero...¿que es mejor que ser una adolescente pelotuda con gente que te banca?

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