Después de una noche de charlas, películas rusas y mucha comida (bueno, mucha...) con Miri e Iva, me di cuenta de que la vida es complicada y no se si quiero irme a Bs. As. O sea, si pero no. Quiero irme allá, estudiar comunicación social en la UBA, ser profesional y estar bien formada en esto que me gusta. Pero también quiero a mamá y a papá, a Diego. Quiero la comidita de mamá, y quiero mi cama, quiero a mis amigos y mi casa. Quiero los mismos bondis y todas esas pelotudeces. No sé. Estoy indecisa, pero me faltan dos cortos largos años aún, que los voy a aprovechar a full. El Illia es lo mejor que me pasó sin lugar a dudas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario