jueves, 28 de octubre de 2010

La reina abzurdah

Terminé de leer Abzurdah por tercera vez en mi vida. No es un libro que me hace recordar cosas muy lindas, es más, es un recordatorio perpetuo de lo que fue mi pasado y lo que no quiero que sea mi futuro. En ese momento tenía 13 años. Yo creo que cuando una tiene 13 años, lo que busca es definirse. Bueno, yo me quería definir pero no como me definí en el 2008. Hueca, flogger, tonta como quieras llamarme. Yo me llamaría perrito de mi "mejor amiga". Sofía era lo que todo mi grupo queríamos ser. No. Sofía era esa que todas odiábamos (sí, todas) pero que nadie se atrevía a enfrentar. Sofía era mala, falsa, careta a todo lo que daba y sobre todas las cosas, era demasiado sincera. Pero aún así todas la idolatrábamos. Lo que más quería ella era llamar la atención, y lo conseguía. Creo que ella no era consciente de lo que era. Es. Se creía lo mejor que había en el colegio y todos los demás le parecían una mierda. Nosotras también éramos una mierda, eh. Su principal forma de llamar la atención apareció en la mitad del 2008. Por aquel momento yo era su "mejor amiga". Me llevó al parque del colegio, me sentó en una ventana y me dijo: "estoy vomitando después de comer". Me cayó como un baldazo de agua fría. Yo no entendía nada de la vida, yo no entendía nada de eso: ¿qué hago? ¿qué le digo? ¿le cuento a las chicas? la puta madre, ¿como la ayudo? Me sentía responsable de ayudarla, sentía que si yo no la ayudaba todo iba a ser mi culpa y que todos me iban a odiar. Necesitaba sacarla de eso. Fue un martes, no me lo olvido más. Teníamos prueba de geografía pero nos dejaron a ambas no rendirlas. Llorábamos desconsoladamente, nunca había llorado tanto por algo que no me había pasado a mí. Un par de semanas después, tuvimos una clase de formación ética. Nos llegó la información más dura del mundo. Sofía se cortaba. Sofía se cortaba por nuestra culpa. Creo que lo más inteligente y responsable que hicimos con mis amigas en ese momento, fue hablar con los mayores del momento. Estábamos todas llorando. Nunca había visto a Maru llorar así. Ese día a Sofía la fueron a buscar, no entró. Miri no podía más y la sacaron de clases y le dijeron si quería hablar con alguien y fue a hablar con Ani al patio. Maru, Ale, Ivi y yo fuimos a hablar con Nelly. Esa imágen no se me borra. Todas sentadas, en la oficinita del pasillo yendo al buffet y Nelly intentando consolarnos. Nos sentíamos una mierda. No teníamos más lágrimas. Lo peor fue al otro día cuando Sofía vino y nos dijo: "¿ustedes se hacen llamar amigas? ¿por qué mierda tuvieron que hablar con Nelly? Ahora hablaron con el psicólogo del colegio y mi vieja está re mal." Nosotras no estábamos arrepentidas para nada. Con el tiempo Sofía se fue sanando de todo esto. A nosotras nos quedó una secuela muy grande. Sofía fue, es y creo que seguirá siendo una marca en nuestra vida. No mala, pero tampoco buena. Seguimos siendo amigas durante más o menos un año más, pero a finales del 2009 el grupo se disolvió en varios grupos. Sofía va a quedarse siempre en nuestras mentes, y en nuestros corazones. Aunque ahora no la quiera ni ver, fue mi amiga y la quise muchísimo pero creo que nos influía demasiado y no nos dejaba ser nosotras mismas al cien por cien. Éramos todas su fotocopia, que a su vez era la fotocopia de la idola de turno. Pero ahora estamos todas bien, ella feliz con sus amigas y su novio, espero que sea muy feliz, porque la verdad que yo ahora lo soy. Creo que el destino era que nos termináramos peleando. Pero estamos bien, ¿no?.
(No sé si tendrá mucho sentido el texto, no lo releí, no lo quiero releer y no lo voy a releer)

1 comentario: