viernes, 9 de julio de 2010

Lazos de sangre

Hoy tuve tempranito una conversación con mi hermano, que se dio más o menos así:
Diego: Fede, ¿hacés mate?
Yo: Sí, ahí hago. Mientras vos andá atrás a buscar el termo chiquito.
Diego: Bueno, pero ponete media pila y andá a comprar yerba.
Yo: Tengo en el bolso yerba de naranja, ¿te gusta?
Diego: Sí, pero dale apurate.
Yo: Diegui...¿Nos vamos a llevar mate al viaje? Mirá que 23 días sin mate me pego un tiro
Diego: Obvio. Pero eso sí, lo llevás en tu valija.
Sí... nos llevamos el mate a París, a recorrer el Musée Du Louvre con una yerba de naranja. Soy adicta al mate. Puedo tomarme sola 3 o 4 termos por día, y ser feliz con eso solo. Y mi hermano también. Creo que mi hermano me cae tan bien porque es diferente a todos los chicos que conozco. Igual no es que me llevo muy bien con él, solo tenemos un pacto de paz por el solo hecho de tener un lazo de sangre. Y otro tema: a los dos nos encanta boludear a nuestra mamá. Nos divertimos tanto haciéndole jodas que podemos llevarnos bien una semana acordándonos de una sola jodita. Y también a los dos nos gusta usar a mi viejo. Sí, suena de forros, pero mi viejo es un forro, aunque parezca re simpático. En ese sentido, re banco a mi vieja porque tenernos a Diego y a mí debe ser lo peor. Encima mi mamá nos paga el viaje, por eso también ahora la tratamos genial a mamá. Faltan 18 días gente... 18 días en que tengo que comprar muchísimas cosas, hacer otras tantas. Me voy a volver loca, si ya no lo estoy.

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