viernes, 9 de julio de 2010

Conciencia de realidades

Paz, colegio privado en el medio de una gran ciudad.
Ailén, escuela rural de las afueras del Gran Buenos Aires.
Paz, rastas caretas y ojos celestes.
Ailén, dos trenzas al fin de conservar un mínimo recuerdo de su puta niñez.
Paz, fiel seguidora de No te va a gustar… ¿Qué entiende de todas esas letras? Nada.
Ailén, su cultura musical se resume a las largas guitarreadas que se dan en el pueblo.
Paz, cree que el máximo prócer del mundo es el Che. ¿Sabe lo que hizo o simplemente su pin queda bien en su morral sucio?
Ailén, su máximo ídolo es su abuelo, el fundador de la escuelita.
Paz, por mucho que ame al Che labura todo el verano para comprarse las converse y romperlas y para comprarse esa ropa que “tan bien le combina” con las rastas (dígase Wanama o Levis).
Ailén, trabaja en el campo después del colegio para poder ayudar a sus viejos, total no le cuesta nada.
Paz, para sus quince pidió la notebook y un viaje a Disney… sí, a Disney, pero ama al Che, che.
Ailén, para su cumpleaños pidió un viaje al Gran Buenos Aires para recorrer La boca.
Paz, es una careta más de la gran ciudad.
Ailén, es una chica más de las afueras.
Ailén envidia a Paz.
Paz no sabe considerar lo que tiene.
Ailén quisiera poder estudiar en el colegio cheto de la gran ciudad.
Paz, dejaría todo para irse a vivir a una plantación de marihuana.
Ailén no sabe lo que es el faso.
Paz nunca probó un faso en su puta vida.
Ailén cree que le queda mucho por recorrer en su vida.
Paz se cree que se las sabe todas y se autodenomina una zurdita en potencia.
¿Y en qué quedamos? ¿Cuál es la de la vida fácil? ¿Cuál es la de la vida feliz? ¿Cuál tiene la mejor vida?
Para los que piensan que existe una sola realidad. Para los que piensan que son muy humanistas por ser zurditos. Para todos esos, no saben nada de la vida.

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